Plagas
y Enfermedades
Reseña de las
principales plagas y enfermedades
Antes de entrar en tema sobre las plagas y enfermedades en las plantas,
es importante que repasemos algunos conceptos fundamentales de la ecología.
De esta manera estaremos en condiciones de comprender mejor las distintas
y complejas relaciones existentes entre el reino vegetal y animal, así
como también las que existen entre los organismos pertenecientes
a esos reinos.
La palabra "ecología" (del griego oikos, hábitat,
y logos, ciencia) fue empleada por primera vez por el biólogo
alemán E. Haeckel, en 1866, para quien era ``la ciencia que estudia
la relación entre los seres vivientes y el medio natural en que
se encuentran", definición que sigue siendo valedera. Queda
asentado, pues, que la ecología trata de todos los seres vivos,
animales y vegetales, y de las relaciones que entablan con el medio
ambiente y los demás seres que los rodean.
Cuando se estudia la composición del conjunto de las plantas
y animales que habitan un lugar, así como la evolución
de su unidad funcional ecológica, se advierte que la dinámica
de este conjunto, llamado ecosistema, comprende ciertos aspectos de
interdependencia con otros conjuntos. Desde considerar toda la biosfera
como una sola unidad ecológica hasta seleccionar una pequeña
área en la que viva una planta autótrofa (que produce
su propio alimento), aislada, pueden delimitarse ciertos tipos intermedios
de complejidad. Entre ellos puede haber áreas bastante extensas
que contengan los factores fundamentales para permitir que plantas y
animales formen comunidades permanentes y que utilicen los recursos
contenidos en el espacio considerado. El conjunto de las comunidades
que habitan esta área se denomina biocenosis. La zona geográfica
determinada, con caracteres físicos relativamente homogéneos,
donde residen tales comunidades, constituye el biotopo. Las especies
que integran la biocenosis más el biotopo que ocupan, forman,
considerados en conjunto, un ecosistema. La suma de todos los ecosistemas
existentes, o dicho de otro modo, el ámbito en el cual viven
todos los animales y los vegetales sobre la superficie del globo terrestre,
se denomina biosfera.
Biosfera
Las relaciones funcionales
e interespecíficas entre los diferentes organismos del ecosistema
se estudian básicamente a partir de sus hábitos alimentarios,
factor que va definiendo las diversas relaciones entre parásito-huésped
y predador-presa, entre otras.
Las principales relaciones que se establecen son: parasitismo, comensalismo,
simbiosis y predatismo.
Parasitismo
El parásito (del
griego pará, al lado, junto a, y sitos, alimento: el que come
al lado de otro) es un ser que normal, necesaria y directamente extrae
de otro ser viviente, su huésped, los materiales indispensables
para la formación de su propia sustancia.
El parásito expolia a su víctima y le causa un daño
ligero o grave, que no implica inmediatamente la muerte. Ejemplos: dentro
de las plagas vegetales encontramos las cochinillas, que parasitan a
numerosas especies cultivadas. Entre las enfermedades existen una infinidad
de hongos que parasitan a vegetales, como las royas al trigo, y el mildiu
y el oídio a las vides. En muchos frutales, especialmente en
los cítricos, se encuentra un hongo muy perjudicial llamado fumagina.
Este se manifiesta como una capa negruzca en el haz de las hojas, interfiriendo
la capacidad de fotosíntesis en las plantas afectadas.
El parasitismo es diferente de la predación, ya que en ésta
el predador mata a la presa de la que se nutre.
Comensalismo
Es cuando se establece
una relación entre dos individuos en la cual uno se beneficia
y el otro ni se
perjudica ni se beneficia. La palabra comensalismo proviene de las latinas
cum, que significa con, y mensa, que significa mesa; son, pues, comensales
quienes comen en la misma mesa. Los ecólogos designan con este
término una forma de asociación entre organismos de especies
diferentes por lo cual uno o ambos participantes obtienen un cierto
beneficio; pero esta asociación no tiene el carácter imperativo
de la simbiosis.
Ejemplos de comensalismo: Es sabido que las medusas (particularmente
Chrysacra hysoscella) protegen entre sus tentáculos a ciertos
pequeños peces Carángidos. En el reino vegetal los casos
de comensalismo más notables son los que realizan las plantas
epifitas (epi, sobre, y phyton, vegetal), que viven sobre vegetales
de gran tamaño, pero sin parasitarlos. Es decir, los árboles
sobre los que se fijan las plantas epifitas, solamente les sirven de
sostén y las protegen de los rayos solares, ofreciéndoles
favorables condiciones de humedad ambiental regiones tropicales, particularmente
entre los helechos y plantas de las familias Bromeliáceas y Orquidáceas,
a la cual pertenecen todas las orquídeas.
Simbiosis
También llamada
mutualismo, existe cuando ambas especies se benefician con la asociación
y difícilmente puedan sobrevivir por separado. La simbiosis,
mucho menos frecuente que el parasitismo, incluye asociaciones planta-planta,
planta-animal y animal-animal. Es difícil caracterizar la naturaleza
de las relaciones que se establecen entre los simbiontes, pues cada
caso de simbiosis supone un tipo de relación diferente. Así,
es preciso exponer los ejemplos más típicos de asociaciones
simbióticas, y uno de tales ejemplos lo constituyen los líquenes,
que es ~ la relación que establecen las algas con los hongos.
En los líquenes, el hongo protege al alga del sol y capta y distribuye
la humedad, mientras que el alga realiza la fotosíntesis y proporciona
alimento orgánico al hongo. Otro ejemplo importante de simbiosis
lo encontramos entre las bacterias fijadoras de nitrógeno y las
leguminosas. Las bacterias del género Rhizobium invaden las raíces
de estas plantas y estimulan en ellas la formación de nódulos,
que son una especie de tumor benigno. La combinación de las células
de la leguminosa y las bacterias permite fijar el nitrógeno atmosférico,
cosa que no puede ser realizada por ninguno de los dos componentes aislados;
por esta razón, a menudo se cultivan leguminosas para devolver
la fertilidad al suelo, ya que aumentan el contenido de nitrógeno
fijado. En agricultura orgánica se denomina a esta práctica
"abonos verdes", y se realiza generalmente con las siguientes
especies: "trébol blanco" (Trifolium repens), "trébol
rojo" (Trifolium pratense), "vicia vellosa" (Vicia villosa)
y "alfalfa" (Medicago sativa). También pertenecen a
la familia de las leguminosas la "soja" (Glycine max) y las
"habas" (Vicia faba).
Predatismo
En este caso existe
la relación predador-presa en la cual el primero se beneficia
y el segundo sufre la muerte. Esta relación, a diferencia del
parasitismo, es no obligada. Una característica que se da en
la naturaleza de los predadores es que éstos siempre son más
grandes y más voraces que su víctima. Ejemplo: los saltamontes
se alimentan de muchos lepidópteros (mariposas), y a su vez las
ranas predan a los saltamontes. Finalmente, las serpientes devoran a
las ranas. En este tipo de cadenas alimentarias, el consumidor final
es siempre el de mayor tamaño o el de más fuerte poder
agresivo.
Las redes tróficas
Si visitamos un bosque, una selva
o si vamos al mar y observamos un arrecife de coral, veremos que existen
muchos organismos distintos. Si atendemos a esa simple observación,
se hace obvio que en los sistemas naturales no debe haber sólo
una cadena alimentaria, sino varias. Ahora bien; si observamos con detenimiento
los hábitos alimentarios de los organismos que encontramos en
una comunidad como el arrecife de coral, veremos que la dieta de cada
organismo puede variar, es decir, no se reduce a una sola especie biológica,
de tal suerte que las diversas cadenas alimentarias que allí
existen se encontrarán interconectadas unas con otras al haber
organismos que participan en más de una de ellas. Entonces lo
que encontramos realmente es un intrincado complejo de relaciones alimentarias
que nos lleva a pensar en una red trófica, la que diversos autores
consideran como un mejor esquema de las relaciones que verdaderamente
se dan en la naturaleza.
En un típico ecosistema terrestre se establecen
diferentes cadenas alimentarias, cuyo primer eslabón está
representado por las plantas verdes o productores. Ellas capturan la
energía lumínica y la transforman en energía bioquímica,
almacenada en los compuestos orgánicos. La mayor cantidad de
esa energía se disipa como calor; una parte es utilizada para
llevar a cabo los procesos vitales y el resto es aprovechado por los
consumidores de primer orden (herbívoros), que a su vez sirven
de alimento a los consumidores de segundo orden, y así sucesivamente,
como muestra la pirámide ecológica de la figura siguiente: