METODOS CULTURALES Y OTRAS ALTERNATIVAS
En este ítem mencionaré
algunos sistemas de control de plagas que no se encuadran en ninguno
de los anteriores. Para ahuyentar pájaros indeseables en la huerta
(recordemos que la mayoría de las aves son benéficas,
pues se alimentan de bichos que forman plagas) se puede construir el
clásico "espantapájaros", aunque muchas veces
no resulta. Hay otras variantes que demostraron ser efectivas contra
pájaros, como las tiritas de polietileno dispuestas a lo largo
de los bancales y sostenidas con hilos. Entre las aves benéficas
que merecen cuidadosa protección se cuentan lechuzas, cardenales,
tordos, perdices, zorzales, teros y gaviotas. La experiencia indica
que son muy esporádicos los perjuicios ocasionados por los pájaros;
que son muy afectos especialmente a las semillas y a las plantitas tiernas,
lo que los hace huéspedes poco agradables en la época
de los almácigos.
También contra el ataque de pájaros, experimentamos con
éxito latitas sostenidas con hilos a lo largo de los bancales,
las cuales al girar sobre sí mismas producen con la luz un efecto
de "espejitos". Para esto hemos utilizado tapas de latas de
aceite de auto, las cuales, a su vez, usamos para enmacetar estaquitas
de árboles.
Para proteger la huerta de gallinas, perros y otros animales perjudiciales
para los cultivos es imprescindible construir un cercado de alambre
de un metro de alto aproximadamente. Sin embargo, es aconsejable soltar
gallinas, pavos y gansos en el sector de los frutales, pues se alimentan
de gusanos perjudiciales a los cultivos.
También es muy importante ir creando las condiciones para que
puedan habitar animales útiles y benéficos para la huerta,
como teros, sapos, lechuzas, salamandras (animales anfibios e insectívoros),
lagartos y erizos. Es conveniente construir hábitat favorables
para estos animales. Por ejemplo, para bebedero de aves y también
para sapos y salamandras se puede crear un lago o laguna artificial.
Además es muy útil realizar plantaciones de arbustos y
árboles de follaje perenne aledañas a la huerta, que sirven
de abrigo a pájaros que son enemigos naturales de numerosas plagas
que atacan a las plantas.
En cultivos de "vid" (Vitis spp.) resultaron ser muy efectivas
las redes plásticas para controlar ataques de coleópteros
y aves perjudiciales.
Otros métodos manuales y culturales
Cuando ya se instaló la plaga en el cultivo se puede recurrir
a la extracción manual de ella, con la ayuda de un trapo o cepillo
mojado en agua jabonosa. Al hongo llamado fumagina, que ataca fundamentalmente
a los cítricos y se manifiesta como una capa negruzca sobre el
haz de las hojas, lo hemos tratado manualmente, cuando la situación
lo permitió, lavando directamente las hojas atacadas con agua
jabonosa. También hemos erradicado pulgones con chorros fuertes
de agua, con manguera. En otros casos no existe más remedio que
extraer las partes más afectadas de las plantas mediante podas,
incluso las plantas completas en casos extremos, debido a la gravedad
del ataque y para impedir que la plaga o enfermedad continúe
expandiéndose por el cultivo. En estos últimos casos se
aconseja quemar los vegetales enfermos erradicados de la huerta para
evitar así cualquier posibilidad de multiplicación posterior
del patógeno.
Creo como muy importante señalar en este ítem ciertos
controles culturales que influyen notablemente en el control de plagas
y enfermedades. Estos controles culturales son principalmente:
- Hacer rotaciones de cultivos, dejando en barbecho (reposo) determinados
sectores. - Cultivo de "plantas-trampa" (véase Plantas
compañeras y cultivos asociados, Págs. 63 a 67.
- Realizar coberturas o mulching
- Practicar cultivos mixtos.
Entre los métodos que más benefician a la biología
de los suelos está la no-labranza, practicada por M. Fukuoka
en su sistema de agricultura natural (ya citado en la introducción
de esta obra). En la plantación directa se evita no sólo
remover la tierra, sino también la acción directa del
sol y de la lluvia sobre el suelo desnudo.
Se controlan mejor las plagas creando condiciones adversas a su multiplicación.
Rotación de cultivos, cultivos protectores (cover crop), coberturas
vivas, sombreado del suelo con cobertura muerta en época de sequía,
encalados, incorporación superficial de los restos de cultivos,
son medidas capaces de controlar eficazmente bacterias, hongos, nematodes
e insectos. Se debe tratar de conseguir un número grande de especies
de seres vivos en el suelo con una cantidad de ejemplares reducida de
cada una, evitando la proliferación de parásitos.
Cuando aparecen las plagas es porque el medio ambiente les es favorable.
La modificación de este medio las hará desaparecer o,
al menos, dificultará su multiplicación. Cada organismo
vivo que aparece espontáneamente, sea bacteria, hongo, microfauna,
macrofauna o mesofauna, o planta invasora, es la expresión del
medio ambiente: un ecotipo.
El cuidado orgánico de las plantas
Más que combatir la especie indeseada, es conveniente modificar
el ambiente que la creó, de modo que éste se torne desfavorable
para ella y más favorable al cultivo y a la multiplicación
de otros seres vivos. Mientras no sea modificado el ambiente, la especie
indeseada o nociva volverá, cada vez con formas más resistentes,
ya que, según la ley de la naturaleza, es "dueña
legitima" del suelo. Es el ecotipo. Es ilógico combatir
a la especie, dejando intactas las condiciones que la "crearon".
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